Una cosa que odio es hablar de política, cada vez pienso más
que es algo que no debe salir de ciertos sitios, porque al igual que pasa con
otros temas polémicos acaba siendo una guerra de egos. El concepto es,
básicamente, cuál lo tiene más grande y puede aplastar al ajeno y en una remota
posibilidad atraerlo a su bando. Aquí la libertad es limitada, la que te dejan
tener y no la que se cree que hay. Ante todo hay una cosa peor que ser el
archienemigo de lo que piensas, del partido político al que votas o partidario
del candidato contrario, ser el archienemigo del sistema. Lo que más jode, por
encima de cualquier otra cosa es que estés en contra de cómo se hacen las
cosas. Lo más básico de todo, la pieza que comienza el puzzle, no puede ser
cuestionada, puesto que esto implica el desmoronamiento de todo el corrupto
sistema que tanto nos gusta vapulear por lo mal que va. Tal vez, el problema no
esté tanto en si hay políticos corruptos, y sí, en como leches nuestro sistema
garantista permite que esto suceda. Tal vez, es que nuestro sistema no es tan garantista como pensamos. Y antes de
que nadie me tilde de populista, panfletista, perroflauta o demás tonterías,
diré que no escribo en un intento de convencerte de qué creas en ‘X’ o en ‘Y’,
sino un intento de defensa a todas esas mentalidades pobres que se han pasado
estas preciosas elecciones europeas recordando en sus diferentes redes lo
irrespetuoso y estúpido que eres al no votar. Pero que no les oirás decir ni
pio sobre nada de lo que sucede hasta los próximos comicios.
El sistema democrático tiene fallas, tanto como cualquier
otro. No voy a decir que es el peor sistema, pero tampoco el mejor, al menos
desde mi punto de vista. Muchos se quejan de cosas como que el comunismo es
otra forma de dictadura estatal y arguyen cosas como que tu libertad de voto,
no es ‘libertad’, ya que, solo puedes votar a partidos de corriente comunista
¿Y qué sucede en el sistema democrático? Siento deciros que no podéis votar a
un partido antidemocrático, por mucho que tengas la papeleta de partidos DE
CORRIENTE neonazi u otras barbaridades similares, igualmente hay mecanismos
para ilegalizar partidos, algunos anticonstitucionales como ya hemos podido
ver, aunque algunos no parecen recordar. Con esto, que nadie se crea que soy
comunista JAJAJAJA Y no os penséis que voy a vociferar sobre cómo se deben
hacer las cosas o qué sistema es el mejor, porque supongo que ninguno tiene una
verdad absoluta de cómo enfocar las cosas pero si voy a defender mi postura
siendo una apolítica. Porque sí, me considero apolítica dentro de ESTE sistema político,
y hasta que este punto no cambie, yo no me moveré de dicha posición.
Me gustaría recordaros la diferencia entre obligación y
derecho. La obligación es eso que hace que tengas que hacer algo te guste o no,
y derecho es esa libertad que tienes para hacerlo o no. Parece tan básico y
simple que todos los que vimos barrio sésamo de pequeños deberíamos tenerlo medianamente
claro. La libertad de expresión (art. 19) y el sufragio universal (art. 23) son
DERECHOS. Tienes derecho a votar o no y tienes derecho o no a expresar tu
opinión, aquellos que dicen que si no votas no puedes quejarte parece que se
han inventado una nueva OBLIGACIÓN. Los derechos, o al menos esté, no tienen
consecuencias, o lo tomas o lo dejas, pero no vas a obtener represalias por
ellos ¿Os parece injusto? No lo creo, porque creedme que bajo esa idea de que
la gente que no votamos tenemos una falta total de compromiso es muy poco
cierta. Me importa lo que pasa, me importa cómo se lleve a este país, pero
tengo el derecho de reservarme si no me siento representada. Hay quién dirá que
haga un nulo, o que vote en blanco, a lo cual le contestaré que no voy a
trasladarme hasta una urna para darle más mayoría al partido que gane (voto en
blanco) eso sí que es una indiferencia total y absoluta hacia lo que pase, es
como decir: “haced conmigo lo que queráis”. Ni voy a trasladarme a las urnas
para dejar un voto nulo, que va a ocupar el mismo espacio que una abstención
pero con, por lo menos para mí, menos significado. Tener un nulo es como decir:
“el sistema está ok, pero no hay partidos que me representen”, la abstención va
más allá, incluso es una arma política que parece que todo el mundo parece
olvidar. Una alta tasa de abstención puede propiciar una deslegitimación de los
comicios electorales, aunque algunos consideren que eso es pasividad, a mí me
parece que poco o nada tiene que ver con eso. A lo que alguien, seguramente,
dirá que no sirve de nada, que se inventarán algo aún si se sobrepasa el porcentaje
requerido, a lo que solo tengo que decirle lo siguiente:
No soy una persona violenta, no voy a salir a la calle a
quemar contenedores para quejarme de cómo van las cosas, así que mi único
método es esté, transmitir mi opinión a través de mi abstención. Si mi tengo
que rendir aún en esto, me parece muy triste tener que hacer como muchos y
seguir borregamente a una masa e ir a votar a un partido (como casi todo el
mundo hace) por nombre ¿Cuántos os leéis el programa electoral del partido que votáis?
Echáis a las urnas un voto de un partido con el que tenéis ALGUNA conexión
ideológica o votáis al minoritario con el nombre más bonito que encontráis. No
voy a hablar del bipartidismo, ni de la corrupción, son temas muy manidos, pero
¿Qué hay de los minoritarios? Muchos de sus programas o son demasiado
radicales, o demasiado monotemáticos o con un programa con limitaciones ¿Qué
pasaría si uno de estos partidos que solo busca defender una causa concreta se
alzase al poder? No tendría un programa para enfrentarse a un sistema que es
más complejo que la una causa por la que se presentaron a elecciones. Todos,
arguyendo al hecho de que nunca llegaran al poder hacéis uso de un voto
absurdo, sinceramente, si vais a votar por votar dejadlo, porque ni estáis documentados,
ni estáis preparados para que lo que votáis esté en el poder. Porque al fin y
al cabo lo único que me estáis transmitiendo es la misma idea de siempre: “no
podemos cambiar el sistema, no podemos cambiar el bipartidismo, no podemos
hacer nada”. Ojalá algún día uno de esos partidos a los que votáis
inconscientemente se alce al poder, solo por ver cuán bajo podemos llegar a
caer. Y con esto no digo que todos los minoritarios no estén preparados para gobernar,
pero la gran mayoría no lo están.
Aún con todo tendré que leer lo estúpida y poco concienciada
que estoy, que soy una egoísta y que mi deber es votar. A lo qué tengo que
preguntaros sobre la libertad, esa palabra con la que os llenáis la boca una y
otra vez ¿Alguien os ha preguntado si os gusta el sistema? ¿Conocéis alguna
forma de zafaros de la democracia? Porque yo no, he nacido aquí, como a quién
le toca una madre o un padre, a mí me ha tocado un sistema político y parece
que todos aceptamos que no se puede cambiar y tampoco nos planteamos si es lo
mejor o lo peor, es lo que hay y punto. Pues siento deciros que a todos esos
pensadores que la palmaron hace más de 50 años y que se llenaron las manos de mierda
para obtener lo que llamáis ‘libertad’ se les caería la cara de vergüenza. A
esos pensadores que son más revolucionarios de lo que somos nosotros hoy en
día, aun teniendo en nuestro poder algo que ellos no tenían: la experiencia de
los errores de sus sistemas teóricos, que nosotros hemos sufrido en la práctica
y de los cuales podríamos aprender y mejorar. Seguid aceptando que solo hay una
forma de organizarse, pero eso es una gran mentira. Tu madre biológica, te
toca, pero los sistemas políticos… eso lo creamos nosotros, no podemos ser
esclavos de nuestras propias creaciones. Tuvimos líneas monárquicas por años,
sean buenos o no el hijo de Fulanito V era el representante solo por tener la
sangre de ese tipo, tuvimos dictadores, que no eran otra forma de imposición
radical, pero sin ese royo de la sangre azul y después vino la democracia, el
comunismo y otros muchos sistemas, algunos teóricos otros puestos en práctica,
y desde entonces… nada. Parece que lo estamos haciendo tan bien que duele ¿No?
¿Por qué hay injusticias entonces? ¡Pero si el sistema es perfecto! No, no lo
es, es muy mejorable. Pero nuestro problema no es ese ese, nuestro problema es
que hay desinterés en las urnas… en fin, a veces, solo conseguís que me rinda.




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