Enfrentarme a este maratón ha sido una tarea larga, tediosa, a veces poco grata, pero al final algo que sin duda repetiría. Eso sí, con más conciencia y unas normas más estrictas. Y sin que sirva de precedente, pues me gustó el sistema del mes pasado, no voy a puntuar tooooodo lo que he visto. Sino que voy a agrupar todo el material en bloques y comentaré de forma más superficial, pues no creo que nadie quiera leerme dar una disertación sobre el corto de Frozen o Mi gato Angus. Lo que va a convertir este texto en un despropósito estructural desde el minuto uno, pero todo sea por el bien de la ciencia.
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Sí, empezamos el mes con más anime. Elfen se fue fuera porque finalmente entró en el maratón anterior (aquí) y Marmalade Boy por ser demasiado larga. Este ‘error’ de forma me ha dado la vida, porque Marmalade Boy sea posiblemente uno de los animes que más he odiado. Era una de esas series que ponían en La 2 al salir de clase y me la tragaba por necesidad más que por disfrute. Era como meterte un embudo de lo que debía gustarle a una chica como yo de 12 años o menos. Entonces no lo veía de la manera propagandística y lavacerebros con la que miro estas series ahora, pero sin duda alguna, era una idea, un concepto con el que no me sentía identificada y por la que me hacía sentirme incómoda conmigo misma.
Entre el resto de series, las cuales sí he visto, los que no destacan ni por bien, ni por mal diré que son: Owari No Seraph y Free!!. La primera, posiblemente por el tipo de contenido que es me resulta más atractiva y afín a mis gustos, pero tiene un problema fundamental, es que es un refrito de grandes éxitos. Si piensas en animes, piensas en vampiros, en luchas, en apocalipsis, en escuelas, en demonios etc… ¡Y boom! Owari es una mezcla de todo esto llevado a su máxima expresión. No obstante, hay que concederle que sus personajes son interesantes y bastante carismáticos. Por la contra, Free!! es un spokon, que no estando mal, no me ha resultado ni especialmente emocionante por sus escenas deportivas, ni su trama, ni sus personajes, ni nada. Es un: ‘está bien, pero no me aporta nada’. Entiendo que el fanservice y las dobles lecturas son su punto fuerte para la masa de fans que acarrean, pero ni siquiera esto me ha parecido especialmente reseñable.
Por su parte Air Gear, se me ha hecho casi infumable. No porque fuese lo peor que he visto, pero era rayante, sin sentido y muy larga para la poca trama que tiene. Y lo que me suele pasar con las series que no odio mucho, pero no me gustan demasiado, es que tardo el doble en terminarlas. A diferencia de No Game No Life, a la cual iba con cero motivación y que me he tragado como una perturbada en menos de 24 horas. Era divertida, el juego de colores era visualmente impactante aunque a veces pecaba de exceso de blancos. Sus personajes abusaban del erotismo hasta el punto de reírse por rozar el límite de lo legal. Los juegos, no siendo nada nuevo, eran interesantes porque los protagonistas no eran pros porque sí. En resumidas cuentas, Mad House hace las cosas bien incluso cuando su proyecto no es especialmente ambicioso.

No se me ha ocurrido un mejor nombre para esta categoría, pero creo que deja bastante claro que vamos a tratar aquí. Pelis con la profundidad argumental de un zapato, pero que suelen ser bastante entretenidas pese a que mucha gente niegue verlas (ya, claro). Megapetarda y Vampire Academy se fueron de la lista porque eran dos películas que había visto no hace mucho, aunque realmente no puedo decir que ninguna de ellas haya sido especialmente mala. Vampire Academy está basada en una saga de libros, los cuáles no he leído, que juntan vampiros, colegios y tramas rancias con minifaldas. Posiblemente destaque ligeramente por la BSO, los actores y la imagen, porque la historia es totalmente irrelevante. Megapetarda por su parte, es la peli de Emma Roberts haciendo de Emma Roberts. Niñata insufrible y quejica que no sabes si quieres que la joda o que le salga bien. No obstante, aún quedaba mucho que explorar en el registro megapetardil de Roberts hasta la máxima expresión que ha alcanzado en los últimos años. Todo lo demás es entretenido, pero igualmente irrelevante.
Volviendo a las películas que han destacado por no destacar tenemos a Castigo Sangriento y Bratz: La película. Castigo Sangriento tenía algo más de interés, supongo porque juntaba ciencia ficción y el reírse de sí misma. Era una peli de adolescentes consciente de ser una peli de adolescentes y que no tenía miedo de hacer mofa de ello. No obstante, su trama de viajes en el tiempo se hace algo densa al final, no llegando a tener sentido dentro de ese humor absurdo. O nos explicas todo, o no nos expliques nada, pseudociencia y homeopatía para los creyentes… Por su parte, Bratz, no pintaba bien, es la verdad. Pero, y a pesar de todo, pues trata de gente tonta siendo feliz en un mundo en el que no ser popular es el mayor drama que te puede pasar, el film se deja ver. Y si queremos irnos a la ‘moraleja’ al menos no es reprochable el decirle a la gente que sea lo que quiera ser, que no tiene que ser un cliché. Las actuaciones, la historia, todo en general, mediocre. Pero al menos ha alcanzado lo que pretendían.
Yéndome a lo peor, Mi gato Angus, el primer morreo y el plasta de mi padre está por encima de lo que puedo tolerar. Probablemente por diversas razones esta película podría estar por encima de Bratz en calidad (wow, duelo de titanes), pero es taaaan puñeteramente insoportable la protagonista que me fui cabreada. No tiene NADA por lo que ese personaje sea tragable. La gracia era que fuese una chica muy normal alcanzando al chico más perfecto del instituto, pero cuando decidieron hacerla normal, decidieron hacerla con cero puntos de atractivo en todos los aspectos. No es guapa, no es maja, no es graciosa, no es inteligente. Es una niñata tonta y manipuladora que consigue lo que quiere porque así lo ha decidido una saga de libros. Entre lo más destacado, dejo Los Goonies, los cuáles me da algo de rabia incluir aquí, porque no tengo muy claro que pertenezcan a esta categoría, pero era el mejor sitio dónde encajaban. No me parece que sea perfecta, ni me insufla un amor especial, pero visto dónde está era obvio que iba a destacar. La historia es épica y trepidante. Hay muchos mensajes no demasiado obvios sobre el respeto, la tolerancia, las buenas relaciones y no juzgar a un libro por su cubierta. No obstante, tira mucho del rollo ochentero de escenarios demasiado increíbles, alejandote tantas veces del realismo o de la verdadera historia.

Strange Magic y Pesadilla antes de Navidad se quedan en terreno de nadie. La primera entra lenta y mejora a partir de la segunda mitad. Con un popurrí de canciones populares que en vez de mejorar el producto sabe a ‘cutre’ por no tener ni siquiera su propia BSO. No obstante, el supuesto antagonista transforma la película en todos los sentidos. Su idea no es nueva, el feo de buen corazón, maltratado por su aspecto. Pero que cuando entra en contacto con la bella y dura protagonista transforman el producto soso y predecible en algo bastante adorable. Pesadilla no me llega. Lo siento, no está mal, pero no me gusta la animación en plastilina, el pelo de las brujas parecía pelusa y la trama amorosa entre Sally y Jack es una mentira. Jack se pasa toda la película a su rollo hasta que en los últimos 2 minutos decide que Sally es el amor de su vida porque sí. Por su parte, Sally está en su propio limbo. Nadie la hace caso y se pasa siendo una pringada sin rumbo toda la peli. En sí tampoco comprendí muy bien el tema de los mundos temáticos y por qué había puertas mágicas en el bosque y nadie las había encontrado antes. Tal vez a un niño le resulte diferente, pero desde un punto de vista maduro es una película que no tiene una base clara.
Entre lo malo, he puesto Barbie en la princesa de los Animales porque probablemente sea peor que Pesadilla, pero siendo sinceros me lo he pasado bastante mejor viendo Barbie. La protagonista se cría entre animales y tiene la capacidad de hablar con ellos, al final se casa con un príncipe… bueno osea, ¿No son todas iguales? Pero al menos su intencionalidad está clara, el rumbo del argumento también y todo lo que debes conocer te lo cuentan cuando es preciso. Lo mejor, y es indiscutible, ha sido Rango. Rango tiene varios guiños para adultos. No trata de ser una película para gente con problemas de comprensión, que al final es lo que acaba pasando con las películas infantiles, que tratan a sus espectadores menores como si fuesen tontitos. Por su parte tiene una de esas lecciones duras, implacables, plot twist que te dejan doblado, sobre la naturaleza y el desarrollo. Su animación no es especialmente bonita y eso es genial, porque todo en ella es una declaración de intenciones. No queremos ponerte mariposas y belleza, no vamos a decirte que todo acaba siempre bien, vamos decirte algo duro de digerir y no vamos a tratarte como si fueses medio imbecil. No obstante, creo que un niño la verá de forma MUY diferente a un adulto y eso me gusta mucho, porque se trata de hacer una película para dos públicos a la vez.

Otra categoría que me ha quedado eminentemente despareja porque junta cosas incomparables y dispersas. Es cierto que es muy discutible si es aquí o no dónde debería estar Terminator y RoboCop, pero siendo sinceros creo que tras su trasfondo son dos películas que van más sobre pegar tiros que sobre distopía y tecnología. Dogma y el Jovencito Frankenstein, también son muuuy discutibles dónde podrían encajar, pero a falta de una categoría para serie B o una para comedias bizarras, se quedarán aquí. Siendo igualmente la parte media de la categoría. Con Dogma quiero huir de una palabra que duele por lo taxativa que es, pero está sobrevalorada. Si fuese una película con más recursos, más publicidad, no sería ni la mitad de querida. Su aspecto a medias y su humor a veces guarro, a veces inteligente, rozando lo reflexio, rozando lo absurdo, la hace parecer más de lo que es. Al final es solo una película de dos ángeles cafres y de un equipo que trata de evitar el fin del mundo. Pero siendo sinceros, no me reí ni una sola vez y ese era su cometido final ¿No? Supongo que gusta porque es gamberra sin llegar a la provocación para llamar la atención. El jovencito Frankenstein, serie B pura y dura, cosa que amo porque tiene un encanto que nada que se pretenda hacer del todo bien tiene. Tampoco puedo decir que haya sido una carcajada constante, pero bueno, es lo que hay. No me quejo.
Interstellar, bueno, todo es perfecto, menos una cosa. La historia. Construirme una película bonita y bien interpretada, con buena realización y muy currada sin una historia coherente es como hacer una casa sin cimientos. No entiendo el propósito. Durante toda la película tratan de venderte una intriga sobre el tiempo, el espacio y la ciencia, que finalmente no tenían. Es basar toda una película en una bomba de humo brutal. Luego tuve la misma sensación que con Titanic, tiene momentos en los que Nolan ha decidido que vas a llorar y le da igual si odias su película y los personajes, porque va a usar todos los puñeteros recursos que tiene para obligarte a llorar como una puta magdalena y punto. Finalmente, para más recochineo, todo lo que hacen no sirve de nada, pues la hija del protagonista ha encontrado otra forma para que la humanidad sobreviva que no implica cruzar dimensiones ni nada por el estilo. Si por mi fuese habría acabado enterrada en el fondo del océano y jamás habría visto la luz. Por la contra Drácula de Bram Stoker es una maravilla. El vampiro monstruoso y romántico. Eso es lo que mola de los vampiros, lo que finalmente se ha desvirtuado. Un vampiro significa desgracia, enfermedad, final fatal, sangre, pecado y misticismo terrorífico. Y a pesar de que el protagonista es el malo, y lo sabes, te entristece, te reblandece y terminas compadeciéndose de él, porque siempre tiene la misma meta, el monstruo que desea ser amado aun con todo lo malo. Porque al final nos gustan las cosas que nos ponen en un debate, los malos que no son tan malos, ni los buenos que son tan buenos. Visualmente tiene maravillas, sobre todo en cuanto a diseño de vestuario y peluquería.

Seven y John Wick se quedan en la mitad. Ha sido una decisión difícil porque elegir entre Terminator y John Wick, es como decidir si cortarte el brazo derecho o el brazo izquierdo. Aún no sé si John Wick pretende, o no, reírse de los clásicos de acción, con lo de la venganza de Daisy (su perro), tiene ese tono tan sobrio que realmente te hace dudar hasta de esto. No obstante, la elección queda tierna, algo divertida, pero no estúpida. Ni que decir que el bueno de Keanu, aunque con cara de palo, siempre es capaz de clavar este tipo de pelis y tanto la imagen como el universo donde transcurre la historia son bastante interesantes. Por su parte, Seven no me parece una película tan importante, ni tan memorable. Básicamente porque está a medias. Crearon un malo tan malo que al final no supieron ni cómo iban a conseguir atraparlo. Así que, al final el guión se tuerce hacia un desenlace ‘raro’ y precipitado, dónde es el propio villano el que se entrega a la policía sin mucha razón para ello. Aún a pesar de contar con Brad Pitt, Morgan Freeman y Gwyneth Paltrow, toda la atención del público se la come Kevin Spacey los 30 minutos que sale en pantalla.
RoboCop 2 no es que sea especialmente mala, solo es la que menos destaca de este bloque. Fuera aparte si es o no una película de acción o una de SciFi, no hay una gran exploración de temas clásicos de la ciencia ficción. Su gracia residía en que era una especie de superhéroe robot que se dedicaba a dar golpes. Algunos actores eran realmente mediocres y el superrobot al que debe enfrentarse tiene unos movimientos taaan feos. El diseño del traje sí que está bien hecho, pero en ciertos puntos RoboCop era realmente creepy. Por su parte, Terminator 2 si que explora más su ambientación, pero eso no significa que todo ese ‘background’ no sea más que una excusa para ver tiros y más tiros. Prueba de ello, es que hay varios vacíos argumentales en cuanto a los viajes en el tiempo o la edad que realmente deberían tener Sarah Connor y John Connor. Pero no importa demasiado, porque ciertamente se suple con unos personajes con una construcción sólida y con muchos detalles. Sarah Connor es una heroína de acción, una cosa rara de ver incluso en los tiempos que corren actualmente. John, a pesar de ser un macarra, también tiene su punto sensible y no es un inútil, ni un idiota como suelen hacer a todos los niños de este tipo de películas y, Terminator se convierte en una máquina tan mortal como entrañable. Sin meter el dedo demasiado en la llaga los efectos digitales dejan mucho que desear incluso para 1991.

It Follows se queda en la mitad, es una película que no está mal, pero que no vería por voluntad propia. Básicamente, porque odio las películas de miedo y el concepto de ésta es especialmente terrorífico. Hay que concederles que han hecho un esfuerzo para no llevarlo a su máxima expresión, pues al haber creado un grupo de amigos que combaten a It se hace bastante menos claustrofóbica. No obstante, uno de ellos, el típico pagafanter de primera línea, cuyo nombre no recuerdo, da más vergüenza ajena que otra cosa. Por mi parte, creo que el final abierto es perfecto, siempre y cuando no quieran darle una segunda parte. La idea de que It sea indestructible, incansable, lento pero constante, lo convierte en un monstruo digno de ver en un mundo en el que casi todo se ha explorado ya.
Me gustan las pelis malas, pero Atrapados en Chernóbil ni siquiera llega al nivel. La película tiene tan bajo presupuesto que todos los mutantes son iguales y no se ve una sola muerte en todo el film. A lo sumo cogen a uno de los protagonistas y desaparece de plano para que te imagines tú lo que quieras. Nada, en general, relacionado con Chernóbil y los sucesos que les ocurren son creíbles lo que te tiene fuera de la historia todo el tiempo. Incluso sus reacciones a ciertas cosas eran exageradas y sobreactuadas. A destacar, El Resplandor, por un motivo bueno y el otro no tanto. El primero es la obsesión de Kubrick por los pequeños detalles, los planos del triciclo con esos golpes de sonido, tapando la parte delantera de la cámara, creando esa tensión constante sin recurrir a musiquilla mal rollera, ni a recursos manidos. No obstante, es una película que no me insufle respeto en muchos sentidos, pues aún manejando muy bien los tiempos, los planos, los escenarios, fallaba en la idea de transmitir miedo. Al menos a mi, donde a veces, las expresiones de los actores o las circunstancias que sucedían eran casi ridículas. Para otros esto será algo malo, para mí ha sido darle un extra de diversión.

La princesa Mononoke también entró en el maratón pasado (aquí) y por eso salió de la lista. Fantasía por ser una película que ya había visto, también la suprimí, aunque realmente hace tanto tiempo que la había visto que temía reverla y llevarme una decepción. Finalmente, El Planeta del Tesoro fue descartado igualmente, aunque de esta película solo tengo cosas bonitas que decir. De no haber sido descartada porque no hacía mucho que la había visto, posiblemente la habría elegido como la peli más destacada de esta sección.
Nausicaä del Valle del Viento, no hay nada que no haya dicho ya sobre lo repetitivo y poco seductor que me resulta el estudio Ghibli. No obstante, esta película le da mil vueltas a la Princesa Mononoke, a pesar de ser mucho más vieja y ser, básicamente, la misma historia pero con otra ambientación. Esta vez Nausicaä SÍ es la verdadera protagonista y el mundo postapocalíptico que retratan me recordaba a las últimas escenas de Rey (La guerra de las Galaxias) como chatarrera. Realmente es un mundo precioso, peligroso, tóxico y mucho mejor diseñado que las fantasías sobre deidades y criaturas fantásticas de los últimos tiempos. Sus personajes principales también son más llamativos, pero fuera aparte de ese pequeño universo, es un prototipo de historia que han desgastado muchísimo y ya cansa y por eso se queda en la mitad de la lista.
Wolf Children se va directa a lo peor, porque me dejo echa una mierda y no por los motivos correctos. Es casi un videoclip melancólico de principio a fin, donde la banda sonora juega la mitad del papel para mantener lagrimeando durante todo el film. Por otra parte, y aunque la historia no está mal, tira tanto de querer hacerte llorar, del drama por el simple drama que me toca las narices. En el aspecto visual, sí que destaca por una gran trabajo de animación, sobre todo en escenografía. Pero que al final de la historia, dejen ir a los críos con tan solo 10 años, era un golpe bajo, gratuito e incoherente, casi poco reconfortante para la lucha que tiene la madre por la autoconservación. El gigante de Hierro, si bien también es capaz de tocarte la fibra, ni lo hace por hacerte sufrir, ni en dosis descomunales. Su animación tiene un estilo muy particular y aunque la historia no es nueva, está bien construída en casi todos los aspectos. Tal vez no destaque entre este género pero deja un buen sabor de boca.

Sí, podía haberlos metido en animación 3D, pero el formato no puede ser comparado, ni quería hacerlo. Pues me gusta que me metan estas pequeñas dosis de cosas bizarras. La Luna es uno de esos cortos ‘cucos’, que tiran de la ternura y de tener un toque ‘principito’, pero ciertamente no te están contando nada. Es una historia con inicio, nudo y desenlace, pero ciertamente tiene tan poco desarrollo como quién va a hacerse un sandwich y no tiene mayones y acaba haciéndose el bocata con mantequilla. Los personajes tampoco destacan mucho, ni siquiera hablan, aunque supongo que, que sea mudo también le da cierto encanto. En cuanto a Frozen Fever… bueno, si Frozen ha gustado es por algo y es que es muy divertida y bonita de ver y este corto no es más que más de lo mismo. Donde si tienes un mínimo de corazón te vas a reír con las locuras y torpezas de Ana, Elsa y compañía.

A falta de un mejor nombre, creo que es bastante acertado incluir a todas estas películas en ‘historias de la vida’, concepto que lo suelo leer más ligado a anime que al cine occidental, pero ciertamente aunque puedan llamarse comedias románticas, o comedias a secas, todas tiene una intencionalidad más costumbrista que humorística. En el caso de Transamerica ni siquiera podría denominarse una comedia pura, pues es más un drama. El Nombre, Mi Gran Aventura sexual y El exótico Hotel Marigold son las que se quedan en medio. El Nombre me ha destacado más por lo malo que por lo bueno. Pues si hablamos de costumbrismo lo llevan a la parte más terrible de las relaciones cotidianas humanas, discusiones, discusiones por temas de ningún calado en concreto, esas típicas peleas que empiezan por un desencadenante muy tonto y se hacen bola. Los personajes, en general, no caen bien, cuñados y más cuñados discutiendo y revelándose secretos que resultan ser bombas para todos ellos. No es lo que te esperas en ningún sentido, pues no es una película para reírse, me ha hecho sentirme incómoda e intrusiva al colarme en las intimidades de una familia, más que disfrutarla. Mi Gran Aventura Sexual empieza floja y poco prometedora pero con el paso de los minutos consigue ser más divertida, más profunda, más inteligente y más descarada. Aunque dónde ciertamente me quito el sombrero es en la progresión de los personajes, especialmente el protagonista, que comienza siendo un maniático, dependiente e insufrible y consigue dar un cambio muy sustancial sin llegar a ser radical. Una asignatura que casi todas las películas tienen pendiente. El exótico Hotel Marigold he leído clasificarla en comedia romántica, pero ciertamente ni todos los protagonistas están interesados en encontrar el amor, ni es el tema central. Un elenco muy mayor, es una película en muchos sentidos atípica y creo que esa es su mejor baza. Visualmente muy bonita, aunque no tenga la historia más llamativa de la historia.
Una de las peores películas, sin duda alguna, ha sido 10 year plan. Es un telefilm barato, mal interpretado por unos protagonistas elegidos por guapos y no por actores, sobre una relación de dos amigos homosexuales. La historia se fundamenta en un pacto que se hacen el uno al otro de salir juntos si en 10 años no han encontrado pareja, un pacto con cero solidez. Para más inri es un cliché sobre gays, donde ellos son los típicos tontos felices, en un mundo de más tontos felices. Si eso no fuese suficiente los chistes anales no paran hasta que acaba la película. La bella Transamerica es todo lo contrario, dice cosas incómodas, pinta un mundo en el que la protagonista no es la bondad personificada y donde las cosas que vemos como seguras desde la clase media, empiezan a cuestionarse cuando eres un marginado social. No un niño al que le hacen bullying en el colegio, un verdadero marginado social. Alguien con limitaciones laborales, familiares, sexuales e interrelacionales. No hay nada en esta película que trate de golpearte el corazón en demasía, prefieren golpearte la cabeza. Sacarte de las obviedades y de lo que creemos que es la realidad ‘para todos’, sin crucificar, ni santificar a nadie. Los personajes tiene ese toque atractivo de los feos con gracia. Pues, ella aún con su aspecto monaguil y hortera tiene su aquel. Su hijo, sucio, drogadicto, malcriado y a la vez con ese corazón tan sensible y maltrecho.

Holy Musical B@man! es precisamente esa clase de material que no me espero y que deseo que me llegue. ¿Un musical paródico de teatro? Esto de verdad no lo vi venir. Si bien Starkid lo sabe hacer mejor (A Very Potter Musical), es hilarante y divertidísima. Destacando al Joker, que no es Joker, por clavar más al personaje que casi todos los homónimos que ha tenido en la pequeña y gran pantalla. Si te gusta DC es sin duda algo que deberías ver, aunque si no te gusta tanto, puede que te resulte graciosa aunque no pilles todas las referencias. Como siempre, pecan un poco de cutres, pero lo suplen con el derroche de imaginación habitual de esta compañía.
Estaba claro, que el género al que pertenece Requiem por un Sueño es el de drama, pero ciertamente se ha quedado muy sola esta película en este maratón. Si bien no me ha disgustado, y tanto vestuario, peluquería, cámara, escenografía e imagen en general, impecables, me esperaba más. Quizás es mi culpa por haberme autosugestionarme sobre qué me podía esperar. Me la imagina más cruel, más dura y sobre todo, más dramática. Una película con la que iba con la idea de llorar a mares y en la que no solté una sola lágrima. No obstante, me parece muy positiva esa crítica a los estragos de la droga y ese estilo de historias cruzadas.
Idiocracia es ¿SciFi? ¿Comedia? Ciertamente, tira de ambas cosas, pero sobre todo, y sarcásticamente para ser ‘comedia’, es una peli de pensar. En publicidad se suele recomendar el humor como reclamo más que el impacto visual o la incomodidad. Pues la gente es más receptiva a escuchar algo que le produce una sensación placentera que todo lo contrario. Creo que esta película te mete algo jodido en la cabeza mientras tira de chistes a lo Adam Sandler. Es casi un grito desesperado a usar la cabeza más a menudo, de dejar de buscar la comodidad y la cosas básicas y tratar de salir a la calle con una meta. Es tan inteligente, que incluso al garrulo medio al que critica constantemente, ese que ve Jackass porque se ríe con los golpes, le va a gustar esta película por el humor tosco que tiene, sin siquiera darse cuenta de ser el centro de la principal mofa. Pues ese otro sector, el del público crítico también se reirá, pero porque realmente comprende lo que está viendo en su totalidad.

Aquí terminaré más que rápido porque tanto Men at Work como Pushing Daisies fueron descartadas por ser terriblemente largas en un maratón ya de por sí casi infinito.






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